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Nunca pensé que impartiría clases de yoga e hipopresivos a través de una pantalla, en la distancia. Tampoco pensé jamás que viviríamos una situación en la que tuviéramos que estar confinados en casa. A todos nos ha pillado desprevenidos y todos nos hemos ido amoldando de la mejor forma posible.

Algunas personas han sabido sacar lo más positivo de esta “nueva” forma de vida. Disfrutar más de la familia, tener más tiempo para cocinar, liberar nuestra creatividad, ordenar armarios, leer, ver todas las series y películas pendientes, pintar, bailar, escribir… Otras, no aceptan la situación y se refugian en la televisión, en la radio, leyendo noticias que sólo hacen que entren en un bucle de negatividad que no lleva a ningún sitio, sólo a la depresión, a la tristeza…

Sólo tenemos algo en nuestra mano: quedarnos en casa. Pues bien, hagámoslo, pero saquemos la parte positiva de todo esto, vivamos este confinamiento con armonía, equilibrio y salud física y mental. No digo que siempre vayamos a estar en un nivel alto de energía, no, también es necesario sacar las emociones negativas, llorar si es necesario, soltar todas esas tensiones que a veces nos superan.

Son muchas las opciones que ofrecen las redes sociales para mantenerte activo, ya sea aprendiendo a cocinar una buena lasaña o elaborando tu propia mascarilla para salir a la calle. Sea lo que sea que te motive, adelante, sigue investigando y probando cosas nuevas.

Para mí lo ideal en estos tiempos es mantener la mente ocupada en actividades que nos motiven y nos ayuden a desconectar. Hay un millón de opciones, elige aunque sea una de ellas, márcate una rutina y continua durante este tiempo con ella. Quizá cuando termine este confinamiento lo tomes como un habito y sigas con esa rutina.

A mí me ha tocado reinventarme una vez más. Las tecnologías nunca han sido lo mío, pero este tiempo me está sirviendo para aprender, investigar y trabajar más en ello. He empezado a dar clases online de yoga y de hipopresivos, y la acogida que ha tenido no tiene precio. A veces tenemos miedos que frenan nuestros proyectos, miedos sin sentido. Cuando superas ese miedo llega una sensación de bienestar increíble. Mi miedo era no conectar de la misma manera que en una clase presencial con mis alumnos, amigos o gente que se quisiera unir a estas clases. Ahora, después de algunas clases, me doy cuenta de que esas ideas estaban en mi cabeza y veo como la gente lo agradece, lo aprecia y observan la calma y el bienestar que les aportan las clases de yoga o de hipopresivos (o ambas).

Mi habitación está abierta para ti. Mis clases están abiertas para ti. Si así lo sientes puedes abrirme ese espacio para poder adentrarme en tu salón, en tu habitación, en tu jardín… En las clases de yoga te iré guiando paso a paso en las diferentes fases de desarrollo de la clase: respiraciones, posturas y relajación. En las clases de hipopresivos te guiare en las pautas posturales y respiraciones. Todo el mundo puede practicar, te daré varias opciones por si tienes alguna molestia en alguna zona de tu cuerpo.


Recibo mensajes de agradecimiento, explicándome cómo la rutina de las clases les ayuda a pasar mejor la cuarentena, cómo les anima mi energía, cómo el yoga les calma y les ayuda a afrontar mejor los días. Si quieres unirte estás invitado/a. Escríbeme y te cuento!

Estoy emocionada de estar ayudando tanto a la gente, aunque sea a través de una pantalla y estoy segura que esto es solo el principio de una gran aventura. Gracias a todos/as. Namaste.