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Vamos con el piloto automático casi las 24 horas del día. Trabajo, familia, hogar… siempre hay algo.

¿Te has parado 1 minuto a observar tu respiración? Parece una tontería, sé que si no respiro me muero, así que ya respiro, no tengo porque pararme a ver si respiro…

Vale, de acuerdo, pero, ¿cómo respiras? ¿Sabías que puedes modificar tu respiración y con ello mejorar tu estrés y ansiedad?

Aquí te cuento 5 maneras de calmar esa agitación mental, entre las que es de vital importancia la respiración. Vamos a ello:

1. Observa tu respiración.

Siéntate en la postura de meditación, en el suelo con las piernas cruzadas. Otra opción es sentarte en una silla apoyando bien la espalda en el respaldo. Coloca las manos sobre tus muslos o rodillas. Cierra tus ojos y haz algunas respiraciones profundas.

Cuando sientas que ya es suficiente, empieza a inhalar y exhalar solamente por la nariz, sintiendo como el abdomen se infla y se desinfla como si fuera un globo. Haz la exhalación cada vez más larga y profunda.

Si haces esto todos los días verás como tu día a día mejora. Puedes practicar de 1 a 5 minutos, progresivamente. Aquí te dejo un vídeo para que lo puedas seguir.

 

2. Pasea por la naturaleza.

Es algo que tenemos disponible, aunque vivamos en una ciudad. Puedes encontrar un parque, alejarte un poco del bullicio y encontrar un poco de silencio en la naturaleza.

Escucha atentamente los sonidos que llegan a tus oídos, los pájaros cantando, el río fluyendo, las hojas de los árboles moviéndose por el viento… Siente la brisa en tu rostro, el calor del sol… Un paseíto de 10-15 minutos lo cambia todo.

3. Escribe.

Ten un diario personal. A mi es algo que me ha ayudado mucho a liberar carga mental. Simplemente escribe lo que te venga a la mente, escribe como te sientes, como ha ido tu día, que sensaciones has experimentado…

Yo lo suelo hacer por la noche, cuando termina mi día me doy ese espacio. Con escribir 4 o 5 líneas está bien. Lo que tú sientas en ese momento estará fenomenal.

4. Cocina algo diferente.

Cuando experimentas en la cocina estas centrada/o en que salga bien, en poner los ingredientes adecuados, las cantidades marcadas, observar que no se queme nada… Así que prueba a cocinar algo nuevo y disfrútalo después.

5. Haz yoga.

Aunque solo sea un día por semana verás diferencia. No me dedico a esto por casualidad. Yo pasé por una época de estrés y ansiedad hasta el punto de no poder mover mi cuerpo en 3 meses. Si, así fue. Unos mareos horribles me impedían hacer cualquier cosa, y todo por no hacerme caso.

En mi primer contacto con el yoga sentí una paz y una calma increíbles. En la tercera clase a la que asistí ya supe que quería dedicarme a esto, para llevar este bienestar a todo el mundo que fuera posible.

Como ves, tienes muchas opciones para implementar en tu día a día. Puedes encontrar alguna nueva que te haga sentir bien, en calma, y que te ayude a mejorar esas sensaciones tan desagradables.

Déjame en comentarios si ya haces algunas de estas dinámicas o si vas a empezar a tope con ello.

Namaste.